En 1969, una planta de producción en Tregnago, cerca de Verona, Italia se abrió para producir estos volantes, dando a luz a MOMO ( iniciales de Moretti y Monza). La primera orden fue de Ferrari, que había decidido usar los volantes de MOMO de manera exclusiva en todos sus coches de carreras. Con esta formidable entrada MOMO comenzaba a escalar el mercado internacional.
Las primeras ventas de los volantes se limitaron al mundo de las carreras, pero en 1970 MOMO comenzó a expandir sus horizontes, por un lado diversificaba la producción y por el otro expandía su surtido de volantes; empezaron a producir rines de alta aleación, un producto al que MOMO aporto nuevos conceptos en mercadotecnia y diseño; y el sector de volantes creo nuevas líneas para las comercializadoras para usar como equipo original especial en los coches deportivos de primera clase, principalmente en los Ferrari.
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El primer gran salto de MOMO en la producción ocurrió entre 1974 y 1976, cuando triplico su producción, pasando de 700 a 2,400 millones de liras. El caso de Japón es ejemplar: desde una primera orden experimental de 300 volantes se alzo rápidamente a 100,000.La importancia del diseño en el éxito de los productos MOMO llevo a la creación de MOMO DESIGN, como una visión independiente en 1982. |
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